Ante el aumento del precio de la energía provocado por el contexto internacional y las consecuencias de la guerra en Irán, el Gobierno ha aprobado la reducción del IVA del combustible, la luz y el gas del 21% al 10%.
En este artículo te explicamos en qué consiste esta bajada, a quién afecta y cómo se reflejará en tu factura.
¿En qué consiste la bajada del IVA?
Con el objetivo de reducir el coste de la energía para hogares y empresas, la medida consiste en bajar el IVA habitual del 21% al 10% aplicado al consumo de combustible, luz y gas. En el caso de la luz, también se ha aprobado una reducción del impuesto sobre la electricidad y la suspensión del impuesto sobre la producción eléctrica. Esta reducción forma parte del Real Decreto-ley 7/2026, publicado en el BOE el 21 de marzo de 2026, como respuesta a la actual crisis energética. En la práctica, esto significa que el impuesto que se añade a tu factura será menor.
¿Desde cuándo se aplica la reducción del IVA?
La bajada del IVA ha entrado en vigor el 21 de marzo de 2026.
A partir de esta fecha, la reducción se verá reflejada en las facturas. Hay que tener en cuenta que, según el periodo de facturación que tengas con Serosense, puedes ver reflejada la medida en el siguiente recibo.
¿Es una medida temporal o permanente?
La reducción del IVA es una medida temporal que se prevé mantener vigente hasta el 30 de junio de 2026. Aun así, como ya ha sucedido en otras ocasiones, no se descarta que se pueda alargar en función de la evolución de los precios de la energía y de la situación económica.
En el caso de la luz, ¿dónde se aplica la bajada del IVA?
La reducción del IVA de la luz se aplica a:
- Contratos de electricidad con una potencia inferior a 10 kW.
- Consumidores con bono social, especialmente en situación de vulnerabilidad.
Como la mayor parte de las instalaciones domésticas y pequeños negocios se encuentran por debajo de este umbral, es muy probable que puedas beneficiarte de esta medida.
Otras medidas fiscales que también reducen la factura
Además de la bajada del IVA, el paquete de medidas incluye otros ajustes fiscales que también tienen impacto directo en la factura y contribuyen a reducir el coste de la electricidad:
- Impuesto Especial sobre la Electricidad: se reduce del 5,11% al 0,5%, el mínimo permitido.
- Impuesto sobre el Valor de la Producción de la Energía Eléctrica (IVPEE): queda suspendido temporalmente (7%).
Estas medidas también contribuyen a reducir el coste de generación de la electricidad y, indirectamente, el precio final de la factura.
¿Cómo afecta el cambio impositivo a la factura de la luz y del gas?
El coste de la luz puede variar según el consumo, el tamaño del hogar o la tarifa contratada. Para entender mejor el impacto de la medida, podemos hacer una estimación teniendo en cuenta un hogar estándar. Por ejemplo, en un hogar con un gasto mensual de 60 euros, teniendo en cuenta la reducción del IVA y del impuesto sobre la electricidad, la rebaja fiscal quedaría reflejada de la siguiente manera:
Antes de las medidas:
- Impuesto eléctrico (5,11%): 3,07 €
- IVA (21%): 13,24 €
Total factura: 76,31 €
Después de las medidas:
- Impuesto eléctrico (0,5%): 0,30 €
- IVA (10%): 6,03 €
Total factura: 66,33 €
Ahorro aproximado: 10 euros al mes
En general, teniendo en cuenta el consumo medio de un hogar estándar, el ahorro puede situarse entre 8 y 10 euros al mes, aunque dependerá en cada caso del consumo y de la tarifa contratada.
En resumen, la reducción del IVA de la luz y del gas al 10% es una medida temporal que puede dar un respiro económico a muchos hogares y empresas durante los próximos meses. Aun así, el importe final de la factura seguirá dependiendo de otros factores como el precio de la energía o los hábitos de consumo.
Desde Serosense, se recomienda revisar periódicamente la factura eléctrica para entender cómo afectan estos cambios y asegurar que la tarifa contratada continúa siendo adecuada a las necesidades de cada hogar o actividad.